Y otra vez… parece mentira que esto siga ocurriendo en los campos de fútbol. ¿Donde están esas medidas de seguridad de las que tanto hablan los delegados de las federaciones nacionales miembros de la UEFA? Los hechos ocurrieron en un partido de la Liga Escocesa entre el Hearts y el Hibernian. En el minuto 77 el árbitro decreta un polémico penalti en contra del equipo local y expulsa al defensa.
El jugador Riordan marca la pena máxima y posteriormente hace dos gestos que no les hizo mucha gracia a algunos seguidores del Hearts, les mandó callar y se besó el escudo de su camiseta. Tras este gesto, considerado un acto de provocación por algunos seguidores, no se dejó esperar la respuesta. Un aficionado saltó al campo y trató de agredir a Riordan y de no haber sido por el colegiado del encuentro, lo hubiese logrado.
En un campo donde las gradas de los aficionados se encuentran prácticamente a pie de campo, no les supondría muy complicado a los aficionados tomar el campo de juego en mitad del partido o cuando a ellos les pareciera oportuno. Pero más grave sería si un tumulto y una avalancha de aficionados decidiesen invadir el terreno.
La situación parece incontrolable y más aún cuando en el vídeo de los hechos, apenas surgen de la nada varios responsables de seguridad que sofocan y reducen al hincha enfurecido. ¿Unos pocos para tantos? Ahhh vale, con esto ya podemos estar seguros.
Y lo más sorprendente es la reacción de uno de los entrenadores de los dos equipos, cuando se entera que uno de sus jugadores ha recibido el impacto de una moneda por parte del público. No se pierdan las declaraciones: “yo no estaba muy preocupado. Siempre confío en que nuestros jugadores sean un poco más rápidos que los aficionados que los persiguen”.”Él está bien, con la moneda en su bolsillo, pero porque él lo ha querido así”. Para este entrenador, la situación debe de ser muy normal, debe de encontrarse con reacciones y actitudes de este tipo durante todos los fines de semana, en cada partido. Se encuentran vacunados de estos episodios de violencia, no porque no ocurran, sino porque les resulta algo rutinario. Es así que no se ven sorprendidos. Pareciera que está acostumbrado a recibir palos.
Deben dejar de ocurrir cosas tan desagradables como estas y concienciar al seguidor y también al deportista de su buen comportamiento. Emplear mayores medidas de seguridad, que respeten a la gente que verdaderamente desea ver deporte. Expulsar a aquellos energúmenos y hooligans que intentan hacer del fútbol un deporte combativo y no competitivo.
En el fútbol de los países pobres, la gente se muere por la pasión de ver a sus estrellas, se forman mareas de personas que llevan a los campos a su colapso. En los países ricos, nos matamos unos a otros.
FUENTES UTILIZADAS:






